martes, 19 de mayo de 2009

A la mujer más buena del mundo

En tu cara, siempre había una sonrisa, pero no era forzada, era la sonrisa más sincera que unos ojos pueden llegar a ver.
En tus ojos, siempre había amabilidad. Una mirada que cuando la conseguías cruzar con la tuya, te inundaba de una serenidad increíble

En tus manos siempre esa débil firmeza que es tan delicada que se siente en lo más profundo del alma.

en tu cabeza, una cantidad de información ... si... recuerdas nombres, parentescos, e incluso me recordabas a mi, "eras tan pequeñita.."
siempre observando, siempre atenta, siempre tenías un comentario agradable y positivo que decir, y si no lo había, siempre estaba tu sonrisa

He tenido el honor y privilegio de llegar a conocerte. Gracias a ti, SE que existen las buenas personas, porque tu, eras la persona más buena del mundo.

Un alma tan grande no podía quedarse en un cuerpo tan pequeño
Siempre te tendré conmigo